El lugar del emplazamiento es perfecto y los atardeceres allí son espectaculares. La casa se identifica rápidamente desde lejos por su distintiva torreta y no pasa inadvertida a las miradas curiosas. Su cercanía con Chipiona hace que el chipionero se lo tome como algo identificativo o propio, no pocos pintores de nuestro pueblo le han dedicado algunos de sus óleos a este edificio.

Situada en el término de Rota, próxima a Chipiona se encuentra la "Casa de San Lorenzo" o "La Julia", actualmente muy abandonada y derruida.

Es una construcción de arquitectura neomudéjar con huecos con arcos de herradura y un torreón octogonal, muy similar en sus esquemas al palacio ducal de Sanlúcar de Barrameda, atribuido al arquitecto de los Duques de Montpensier D. Juan Talavera de la Vega, pionero del estilo neomorisco. La obra del edificio está realizada de mampostería de cantos de piedra y ladrillo fino. En el torreón se utiliza el uso de fábrica mudéjar de hileras de ladrillo macizo y sillarejos de piedra.

Algunos cuentan que había sido la casa del guarda de lo que fue el "Coto de caza de Torrebreva", otros cuentan otra historia del Duque, aunque sin confirmar documentalmente para que pueda darse credibilidad a ello. Estos terrenos pertenecieron a D. Antonio de Orleans, Duque de Montpensier, que seducido por Sanlúcar de Barrameda, acabó afincándose en estas tierras hasta el día de su muerte.

D. Antonio fue hijo de rey, padre de reina, cuñado de reina, miembro de dos dinastías reales y pudo fundar una tercera dinastía como rey de Ecuador, Perú y Bolivia; pero lo que él quería, y no pudo, ser Rey de España. Por eso, sus restos mortales no descansan en el Panteón de Reyes del Monasterio del Escorial (yacen al lado, en el Panteón de Infantes).

El Duque era hijo de Luís Felipe I, último rey de Francia que en 1848 se vio abocado a abdicar debido a la revolución francesa, realizando un periplo forzoso con su padre primero a Inglaterra para después pasar a España, instalándose en principio en Sevilla con su esposa Luisa Fernanda. Más tarde visitarían Cádiz, El Puerto de Santa María y Sanlúcar de Barrameda, población por la que se quedó prendado, estableciendo su residencia en el Palacio de Orleans y Borbón cuando corría el año 1852.

En 1860 compró el coto de caza de Torrebreva, que convertiría en viñedos, actividad a la que se dedican en la actualidad dichos terrenos. Después de esto, D. Antonio experimentó el destierro por causas que se salen del tema que nos ocupa, y no pudo regresar a España hasta pasados varios años. Corría el año 1876 cuando el Infante regresó a sus tierras de Torrebreva, muriendo en ellas el 4 de febrero de 1890 a causa de una apoplejía, cayendo muerto de su caballo en un lugar próximo a La Julia conocido como "La Tambora".

Se habla de la casa del guarda, pero no parece lógico que el Infante encargara la construcción de una casa para el guarda al arquitecto de los Duques de Montpensier, el sevillano Juan Talavera de la Vega, arquitecto que alcanzó un notable prestigio en la segunda mitad del siglo XIX, el mismo que diseñó el "Palacio de Sanlúcar", o el conocido "Costurero de la Reina", en Sevilla.

Desde entonces entre los habitantes de Chipiona que eran quienes estaban más en contacto con esta finca por razones de trabajo principalmente han comentado siempre, sin poderse constatar, que D. Antonio de Orleans tenía una amante que se llamaba Julia, y que mandó construir una pequeña casa para ella, cuyos restos son los que vemos en estas fotografías.

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© Juan Luis Naval Molero. Cronista Oficial de la Villa Artículo completo

Nombre: Juan Luis Naval Molero.

Web: https://www.facebook.com/juanluis.navalmolero

Historiador. Hijo Predilecto de Chipiona, Cronista Oficial de la Villa, prolífico conferenciante y gran conocedor de la historia y cultura de Chipiona, es autor entre otros de los libros Corrales de Pesquería, Recopilación de la Obra literaria de José Miranda de Sardi, Chipiona en la Memoria, o el más reciente, Acín Hablamoh, Ortología y léxico del habla chipionera

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